Ahora mismo me siento solo
con las venas atando mi aliento
a huesos callados.
Puedo llorar sin tener ojos
e inundar ciudades con mis
lagrimas invisibles.
Puedo sepultarme en un desierto
y olvidar el lugar antes de intentar
recordarlo.
¿Hasta donde me ha traido
la insolente carcajada del tiempo?
¿Hacia donde me empuja el presente tuerto?
No pienso en nada porque el significado
destiñe el vidrio de mis experiencia
y me obliga a despertar con la
mente unida al cuerpo.
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