Los caracoles se llevan mis memorias
las arrastran por la colina lluviosa
se visten de polvo húmedo y desaparecen en las arenas movedizas.
Van en parejas para sostener el aliento
y devorar el cadaver pestilente de su compañero muerto
asi pueden salir sin el instinto cargado de esperanza.
Cada cierto tiempo
explotan los hemisferios
y envuelven el desastre que van dejando las lenguas de veneno
Los caracoles vuelven a nacer en el diamante
y siguen su camino
por la bahía del olvidado
siguen cargando mis memorias
hasta que ya son muy viejos para continuar
Solo en ese momento , se permiten el privilegio
de caer en el huracán negro de la tranquilidad.
Otros caracoles seguirán el camino hasta depositar
mis memorias en la boca del silencio.
ninguno regresa a la isla.

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